6 avances feministas en México que cambiaron las reglas del juego (y lo que falta)
Desde la paridad en el Congreso hasta la tipificación del feminicidio, México ha dado pasos históricos. Pero la brecha entre ley y realidad sigue siendo enorme.
México ha sido escenario de transformaciones históricas en materia de derechos de las mujeres — algunas logradas en las calles, otras en los tribunales. Pero entre la ley y la realidad hay un abismo que millones de mujeres cruzan todos los días.
1. Paridad de género en el Congreso: ejemplo mundial
México tiene uno de los Congresos con mayor representación femenina del mundo: 50% de diputadas y 49% de senadoras. La reforma de paridad obligatoria de 2019 fue un logro histórico que pocos países han igualado. Sin embargo, la representación numérica no siempre se traduce en agenda legislativa con perspectiva de género.
2. Tipificación del feminicidio: visibilizar para combatir
México fue pionero en América Latina al tipificar el feminicidio como delito específico. Esto permitió visibilizar la violencia de género en las estadísticas y obligar a las fiscalías a investigar con protocolos especializados — aunque la impunidad sigue superando el 90%.
3. Despenalización del aborto: la SCJN hizo historia
La sentencia de la SCJN en 2023 que despenalizó el aborto a nivel federal fue un parteaguas. Sin embargo, la implementación varía enormemente entre estados: mientras en CDMX el acceso es relativamente fluido, en estados conservadores las barreras prácticas persisten.
4. Brecha salarial: leyes nuevas, números viejos
A pesar de reformas laborales, las mujeres mexicanas ganan en promedio un 16% menos que los hombres por trabajo equivalente. En sectores como tecnología y finanzas, la brecha se amplía hasta el 23%. Las leyes de transparencia salarial ayudan, pero el cambio cultural es lento.
5. Alertas de Violencia de Género: un mecanismo con dientes débiles
Las Alertas de Violencia de Género Contra las Mujeres (AVGM) se han declarado en 22 estados. El mecanismo obliga a gobiernos locales a implementar acciones urgentes — pero la falta de presupuesto y voluntad política limita su efectividad real.
6. Economía del cuidado: el trabajo invisible
Las mujeres mexicanas dedican en promedio 40 horas semanales a trabajo de cuidado no remunerado (hijos, adultos mayores, hogar), frente a 15 horas de los hombres. Este "segundo turno" invisible limita su participación laboral, sus ingresos y su tiempo de desarrollo personal.
Los avances son reales e importantes — pero insuficientes mientras la violencia, la brecha salarial y la carga de cuidados sigan siendo la norma cotidiana para millones de mujeres mexicanas.