7 razones por las que comprar casa en México se volvió casi imposible para los millennials
Los precios suben, los salarios no. ¿Es realmente posible ser propietario en México si naciste después de 1985?
La generación que creció escuchando que "la casa es la mejor inversión" descubrió que esa inversión está fuera de su alcance. Los números lo confiran: comprar vivienda en México se volvió un sueño cada vez más lejano para millones.
1. Los precios crecieron 3 veces más rápido que los salarios
En la última década, el precio promedio de la vivienda en México creció un 85%, mientras los salarios reales crecieron apenas un 28%. Esta brecha se amplía en ciudades como CDMX, Querétaro y Mérida donde la especulación inmobiliaria disparó los precios.
2. El enganche imposible
Un departamento promedio en CDMX cuesta $3.5 millones de pesos. El enganche mínimo del 10% son $350,000 pesos — equivalentes a 29 meses de salario promedio sin gastar un peso en nada más. Para la mayoría, ahorrar esa cantidad mientras paga renta es matemáticamente imposible.
3. Créditos Infonavit: necesarios pero insuficientes
El crédito máximo promedio de Infonavit es de $1.8 millones — que en muchas ciudades no alcanza ni para un departamento de 2 recámaras. La diferencia entre lo que presta Infonavit y lo que cuesta la vivienda obliga a complementar con créditos bancarios costosos.
4. Las tasas de interés que encarecen todo
Las tasas de crédito hipotecario en México oscilan entre 9% y 12% anual — frente al 3-4% en países como Estados Unidos o España. Esto significa que por un departamento de $2 millones terminas pagando $4.5 millones después de 20 años de mensualidades.
5. La informalidad laboral como barrera
El 55% de los trabajadores mexicanos están en la informalidad — sin acceso a Infonavit ni capacidad de comprobar ingresos ante un banco. Para ellos, el crédito hipotecario simplemente no existe como opción.
6. Airbnb y la competencia desleal
La proliferación de Airbnb en zonas céntricas reduce la oferta de vivienda para renta de largo plazo y eleva los precios. Un departamento que se renta a $15,000 al mes puede generar $25,000 en Airbnb — incentivando a propietarios a preferir el turismo sobre los residentes.
7. ¿Rentar para siempre? La nueva normalidad
Cada vez más jóvenes mexicanos adoptan el modelo europeo de renta permanente. La pregunta ya no es "¿cuándo compro?" sino "¿tiene sentido comprar?". En un país con suelos sísmicos, burocracia inmobiliaria y poca plusvalía en zonas accesibles, la respuesta no siempre es obvia.
La crisis de vivienda no se resolverá con créditos más fáciles — necesita políticas de suelo, regulación de precios y un modelo urbano que no expulse a los jóvenes a las periferias más lejanas.